Garras
Gruesas y muy potentes, permiten capturar presas hasta cinco veces mayores que el águila, matándolas de un rápido zarpazo o utilizando, si es necesario, la larga uña posterior, que es tan gruesa como el meñique de un hombre.
Gruesas y muy potentes, permiten capturar presas hasta cinco veces mayores que el águila, matándolas de un rápido zarpazo o utilizando, si es necesario, la larga uña posterior, que es tan gruesa como el meñique de un hombre.