FREILA: Ojos...

Ojos

El iris es de color amarillo pálido, a veces casi blanco. Su enorme tamaño contribuye a la agudeza visual (que, como en todas las rapaces accipítridas, es extraordinariamente elevada), pero no es su única causa. Con su cristalino curvado y situado bastante tejos de la retina, el ojo semitubular del águila funciona de un modo muy similar a un telescopio: la gran longitud focal produce una imagen agrandada, tanto que el ave puede distinguir a su presa al doble o quizás a triple de la distancia a la cual un ser humano sería capaz de detectarla. También mucho mayor que el humano, el poder de resolución del ojo del águila se ve reforzado por los músculos oculares, la elevada densidad de conos en las dos fóveas de la retina, la abertura de las pupilas y los finos movimientos oculares.