Aunque fueron clasificados como asesinos, muchos de los ninjas eran guerreros en todo sentido. En el libro de Stephen K. Hayes, Mystic arts of the ninja, Hattori Hanzo, uno de los ninja más conocidos, es descrito en una armadura semejante a la de un samurai. Hayes también dice que aquellos que terminaron escribiendo la historia de los ninjas eran personas en posiciones de poder dentro de las dictaduras militares, y que los estudiantes de historia deberían saber que la historia de los ninja fue guardada por observadores que escribieron sobre sus actividades viéndolas desde afuera.