También se les atribuye la capacidad de moverse sigilosamente en el aire o en el agua, de ser escurridizas y atravesar pequeños agujeros. No son inmortales pero son diez veces más longevas que cualquier ser humano y se dice que conservan su belleza hasta la muerte.
Entre sus costumbres, tienden a frecuentar las áreas distantes de las actividades del hombre, pero suelen ser encontradas por los viajeros solitarios fuera de su aldea, donde su música puede ser oída. Entonces, los viajeros solían espiar sus danzas o sus baños en las corrientes o lagos.
Pero tales encuentros con las nereidas podían resultar peligrosos y acarrear la mudez, la locura o accidentes mortales a los seres humanos.
Antiguamente, cuando los padres creían que sus hijos habían sido fatalmente atacados por una nereida le rezaban a San Artemidos o Santa Úrsula, las manifestaciones cristianas de la diosa cazadora Artemisa.
Entre sus costumbres, tienden a frecuentar las áreas distantes de las actividades del hombre, pero suelen ser encontradas por los viajeros solitarios fuera de su aldea, donde su música puede ser oída. Entonces, los viajeros solían espiar sus danzas o sus baños en las corrientes o lagos.
Pero tales encuentros con las nereidas podían resultar peligrosos y acarrear la mudez, la locura o accidentes mortales a los seres humanos.
Antiguamente, cuando los padres creían que sus hijos habían sido fatalmente atacados por una nereida le rezaban a San Artemidos o Santa Úrsula, las manifestaciones cristianas de la diosa cazadora Artemisa.