Arethusa significa “la acuática”. Era una ninfa hija de Nereo –lo cual la transforma en nereida– y tardíamente se convirtió en una fuente de la isla de Ortigia, en Siracusa, Sicilia.
El mito de su transformación comienza cuando ella asistió a una corriente clara y comenzó a bañarse, no sabiendo que se trataba del dios del río Alpheus. Éste se enamoró durante el encuentro, pero ella huyó tras descubrir su presencia e intenciones, porque deseaba continuar siendo asistente de Artemisa.
El mito de su transformación comienza cuando ella asistió a una corriente clara y comenzó a bañarse, no sabiendo que se trataba del dios del río Alpheus. Éste se enamoró durante el encuentro, pero ella huyó tras descubrir su presencia e intenciones, porque deseaba continuar siendo asistente de Artemisa.