Propulsión
Las naves pueden o no tener un subsistema de propulsión dependiendo de si el perfil de la misión lo requiere. La nave espacial ‘Swift’ es un ejemplo de naves sin este componente. Generalmente, las naves LEO incluyen un subsistema de propulsión para realizar ajustes de altitud y maniobras de inclinación. También es necesaria la propulsión para las naves que realizan maniobras de manejo de velocidad. Los componentes de un subsistema de propulsión estándar son: combustible, tanques de almacenamiento, válvulas, cañerías y propulsores. Las TCS interactúan con el subsistema de propulsión al monitorear la temperatura de dichos componentes y precalentar los tanques y propulsores en preparación para la maniobra espacial.
Las naves pueden o no tener un subsistema de propulsión dependiendo de si el perfil de la misión lo requiere. La nave espacial ‘Swift’ es un ejemplo de naves sin este componente. Generalmente, las naves LEO incluyen un subsistema de propulsión para realizar ajustes de altitud y maniobras de inclinación. También es necesaria la propulsión para las naves que realizan maniobras de manejo de velocidad. Los componentes de un subsistema de propulsión estándar son: combustible, tanques de almacenamiento, válvulas, cañerías y propulsores. Las TCS interactúan con el subsistema de propulsión al monitorear la temperatura de dichos componentes y precalentar los tanques y propulsores en preparación para la maniobra espacial.