FREILA: Este cuento es una clara alegoría cristiana. En el...

Este cuento es una clara alegoría cristiana. En el mensaje literal encontramos a una bestia humanizada, que reflexiona y sufre. La lectura subliminal nos revela al hombre. El laberinto es metáfora del mundo. El redentor –Teseo, según un abordaje superficial– alude a Cristo, cuya llegada garantizará la trascendencia humana en el más allá, en virtud de las acciones buenas. Y el “lugar con menos galerías y menos puertas” es evidentemente el cielo, paraíso.

Como vemos, la mirada borgiana reformula la imagen negativa que la tradición había construido en torno al salvaje minotauro, convirtiéndolo en una criatura digna de compasión.