Silvia, tras una temporada de vivir fuera del país, se reencuentra con sus antiguas amigas, Celia e Isabel. Extrañada de ver las joyas que lucen y conociendo sus orígenes humildes, les dice:
- ¿Y estas joyas?
- Porque podemos...
- Caramba, qué mal pronunciais la jota...
- ¿Y estas joyas?
- Porque podemos...
- Caramba, qué mal pronunciais la jota...