Hasta el siglo XIX de la era victoriana, la percepción pública de Inglaterra sobre los vikingos continúa siendo violenta y sangrienta. Las crónicas de la Inglaterra medieval los mostraban como ‘lobos entre ovejas’. En 1920 la figura de un vikingo con un casco alado fue introducida como imagen del nuevo auto Rover, lo cual marcó el inicio de una rehabilitación cultural de los vikingos en Inglaterra.