En el siglo XVII surgió una imagen romántica de los Vikingos que los mostraba como ‘nobles salvajes germánicos’, imagen que resurgió con especial importancia durante la era victoriana. En Inglaterra tomó la forma de ‘Septentrionalismo’, en Alemania la del pathos wagneriano o incluso misticismo germano, y en los países escandinavos la de nacionalismo romántico o ‘escandinavismo’. En la cultura popular moderna, estas descripciones estereotipadas suelen ser objeto de parodia y satirización.