El nombre femenino ‘Bárbara’ originariamente significaba ‘una mujer bárbara’, y como tal, tenía un significado peyorativo. Sin embargo, Santa Bárbara es mencionada como la hija de un rico y respetado ciudadano romano. Evidentemente, para su tiempo el nombre ya no tenía ninguna connotación peyorativa (aprox. 300 D. de C. según la hagiografía cristiana, aunque algunos historiadores ubican la historia mucho después).