Un comportamiento similar es descrito en ‘La ilíada’, donde los guerreros que son ‘poseídos’ por un dios o una diosa exhiben poderes sobrenaturales.
En tiempos históricos, el guerrero espartano Aristodemus fue descrito como un guerrero parecido en su furia a los berserkers en la Batalla de Plataea, para redimirse a sí mismo de las acusaciones de haber actuado con cobardía en Termopilas.
En tiempos históricos, el guerrero espartano Aristodemus fue descrito como un guerrero parecido en su furia a los berserkers en la Batalla de Plataea, para redimirse a sí mismo de las acusaciones de haber actuado con cobardía en Termopilas.