Al escuchar la noticia de la revuelta, Suetonio fue rápidamente a Londinium (Londres), una ciudad comercial que iba a ser el próximo objetivo de las rebeldes, pero terminó comprendiendo que no tenía los números para defenderla. Evacuó y abandonó el lugar. Lo quemaron entero, al igual que a Verulamium (St. Albans). Un número estimado de 70.000 a 80.000 personas murieron en las tres ciudades. Tras reagrupar sus fuerzas en el Oeste, Suetonio, a pesar de ser inferior en número, derrotó a Boudica en la Batalla de la Calle Watling. Esta crisis militar llevó al emperador Nerón a que considerara el retiro de todas las fuerza romanas de la isla de Bretaña, pero la batalla y victoria de Suetonio sobre Boudica aseguró el control romano de la provincia.