A diferencia del reinado de Tiberio, el emperador romano Calígula (que gobernó entre los años 37 y 41) multiplicó el número de carreras de carro y demás pruebas deportivas en Roma.
De todas maneras, se siguió privilegiando la gladiatura como la gran figura del deporte romano, respecto del box y de las carreras de carros.
De todas maneras, se siguió privilegiando la gladiatura como la gran figura del deporte romano, respecto del box y de las carreras de carros.