En las paredes de dos tumbas de Tarquinia, respectivamente la tumba de los Augurios (segunda mitad del siglo VI antes de Cristo) y la tumba de las Olimpíadas (últimos veinticinco años del siglo VI antes de Cristo) se representa un grupo de personas donde aparece un extraño personaje enmascarado llamado Phersu, que conduce un perro feroz encadenado mientras éste ataca a un hombre con la cabeza cubierta por una bolsa, que se defienda con un clavo.