UN DEFECTO, MIL VIRTUDES
Pero los dragones orientales son sumamente orgullosos... Cuando no se escuchan sus consejos o no se lo adora lo suficiente, son capaces de detener la lluvia, invocar tormentas, acarrear inundaciones y causar escasez de alimentos.
En este sentido, se asemejan a los dioses griegos. Son famosas las ofrendas o “hecatombes” obsequiadas al dios Apolo, a Zeus o a Poseidón para aquietar sus ánimos, hacer peticiones o evitar tragedias.
El Dragón significa la esencia de vida, el aliento celestial conocido como “sheng chi”. Es generador de calor, fuente de luz, propulsor de agua, destructor de desgracias. Se trata de la personificación de las fuerzas de la Madre Naturaleza.
La protección y la vigilancia son sus máximas capacidades. Por tratarse de animales divinos, pueden conjurar espíritus malignos errantes y otorgar seguridad a quienes llevan sus emblemas.
En síntesis: el dragón chino es una analogía de la Buena Fortuna
Pero los dragones orientales son sumamente orgullosos... Cuando no se escuchan sus consejos o no se lo adora lo suficiente, son capaces de detener la lluvia, invocar tormentas, acarrear inundaciones y causar escasez de alimentos.
En este sentido, se asemejan a los dioses griegos. Son famosas las ofrendas o “hecatombes” obsequiadas al dios Apolo, a Zeus o a Poseidón para aquietar sus ánimos, hacer peticiones o evitar tragedias.
El Dragón significa la esencia de vida, el aliento celestial conocido como “sheng chi”. Es generador de calor, fuente de luz, propulsor de agua, destructor de desgracias. Se trata de la personificación de las fuerzas de la Madre Naturaleza.
La protección y la vigilancia son sus máximas capacidades. Por tratarse de animales divinos, pueden conjurar espíritus malignos errantes y otorgar seguridad a quienes llevan sus emblemas.
En síntesis: el dragón chino es una analogía de la Buena Fortuna