Según Jesús Rodríguez-Velasco, la caballería castellana es un “invento” de Alfonso X el Sabio durante el siglo XIII, en el sentido de inventio: inaugura el momento en el que se construye lingüística y discursivamente. Antes de su Primera Crónica General (Estoria de Espanna) ningún texto regula o teoriza acerca de la caballería. Rodríguez-Velasco indica la existencia de un proceso ritual, performativo, por la relación entre actos de habla y sus consecuencias en las transformaciones sociopolíticas, que son la base del ordo caballeresco. Las leyes alfonsíes nombran a los caballeros como “defensores” y los transforman en un medio de control del espacio nobiliario.