Pero en la sociedad feudal, el matrimonio era utilitario, y la mujer estaba obligada por el deber a cumplir con todos los deseos de su marido. Por eso, allí no tiene cabida el amor.
En cambio, fuera del matrimonio, los amantes se conceden cualquier cosa recíproca y gratuitamente, sin ninguna obligación. Así, si el marido gozaba de la posesión física de su mujer, en la ficción poética, ella era libre de conceder sus amores a quien quisiera. Este rasgo también se manifiesta en el amor entre Lancelot y Ginebra.
En cambio, fuera del matrimonio, los amantes se conceden cualquier cosa recíproca y gratuitamente, sin ninguna obligación. Así, si el marido gozaba de la posesión física de su mujer, en la ficción poética, ella era libre de conceder sus amores a quien quisiera. Este rasgo también se manifiesta en el amor entre Lancelot y Ginebra.