A su vez, el refinamiento de las maneras cortesanas contrasta con la rudeza de los villanos. El galanteo se pone de moda y los caballeros compiten en alcanzar la perfección de este arte.
En el cortejar o hacer la corte, la amada tiene derecho a fingir desdén para probar la fidelidad de su galán, y hasta puede ponerle obstáculos. Lancelot no pierde ocasión de socorrer a las mujeres y siempre las trata amable y generosamente.
En el cortejar o hacer la corte, la amada tiene derecho a fingir desdén para probar la fidelidad de su galán, y hasta puede ponerle obstáculos. Lancelot no pierde ocasión de socorrer a las mujeres y siempre las trata amable y generosamente.