La aventura es una invención de los romanos. Su novedad consiste en crear un mundo encantado con peligros exclusivamente reservados a los nobles. Sin ella, la existencia del caballero pierde sentido: por eso está siempre en su búsqueda.
Si no hay aventura, se celebran torneos. Pero lo ideal es el encuentro con lo inesperado. Así, va errante y libre por lugares indefinidos, lo que propicia una atmósfera mágica que suele encerrar un sentido alegórico y donde los lugares guardan escasa relación con países reales.
Si no hay aventura, se celebran torneos. Pero lo ideal es el encuentro con lo inesperado. Así, va errante y libre por lugares indefinidos, lo que propicia una atmósfera mágica que suele encerrar un sentido alegórico y donde los lugares guardan escasa relación con países reales.