Aunque deformada por la leyenda, los héroes se hallan dentro de una trama histórico-política, y el guerrero alcanza su realización dentro de la sociedad en que vive. Por lo tanto, los lugares que transitan son reales. Al caballero andante, en cambio, no le interesa la política: busca lucirse con las armas para ganar el amor de su dama, poniéndose constantemente a prueba por medio de la aventura.