FREILA: Se creía que su carne podía conferir la inmortalidad...

Se creía que su carne podía conferir la inmortalidad y sus cenizas eran capaces de resucitar a los difuntos. Así, el tiránico emperador Heliogábalo (204-222 d. C.), que introdujo cultos solares orientales en Roma y pasó a la historia por sus crueldades y desenfrenos, se obstinó en comerse un Fénix para conseguir la inmortalidad; en su lugar le fue servida un ave exótica… Poco después fue asesinado por la propia guardia pretoriana…