Hacia comienzos del siglo XX, algunos paleontólogos como Friedrich von Huene dejaron de considerar que los dinosaurios carnívoros formaban un grupo natural. Huene abandonó el nombre de Terópodos y comenzó a usar el del Orden de Harry Seeley, Saurisquios. Huene dividió este último orden en Coelosaurios y Pachypodosaurios. Huene ubicó a la mayoría de los grupos de terópodos pequeños dentro de los Coelosaurios, y a los terópodos grandes y los prosaurópodos dentro de los Pachypodosaurios, que él consideraba ancestros de los Saurópodos (los prosaurópodos todavía eran tenidos por carnívoros en ese momento a causa de la asociación errónea de los cráneos y dientes rauisuquianos con los cuerpos de prosaurópodos, en animales tales como el Teratosaurio). Al hacer la descripción del primer Dromeosáurido conocido en 1922, W. D. Matthew y Barnum Brown se convirtieron en los primeros paleontólogos en excluir a los prosaurópodos de los dinosaurios carnívoros, e intentaron retomar el nombre ‘Gonopodos’ para ese grupo, aunque ninguna de estas sugerencias fue aceptada por otros científicos.