FREILA: Comenzando con una mención del Megalosaurus en el primer...

Comenzando con una mención del Megalosaurus en el primer párrafo de La casa triste, escrita en 1852 por el escritor Charles Dickens, los dinosaurios se han ofrecido en un amplio arsenal de trabajos ficticios.

Más tarde encontramos un libro de 1912, El mundo perdido, de sir Arturo Conan Doyle, luego el icónico film King Kong de 1933 y la introducción de Godzilla en 1954, que han tenido numerosas secuelas en la novela Parque Jurásico, escrita en 1990 por Michael Crichton, con su posterior versión fílmica en 1993. Esos son algunos ejemplos prominentes de la larga tradición de los dinosaurios en la ficción literaria y cinematográfica.