Alvarez propuso que un aumento repentino en los niveles de iridio se registró en el estrato rocoso terráqueo, lo que evidenciaba la realidad de tal impacto. Un bólido de entre 5 y 15 kilómetros habría golpeado la península de Yucatán creando el Cráter de Chicxulub, de 170 kilóm