Las sirenas continuaron siendo utilizadas como símbolo para la tentación, de manera regular, a través del arte cristiano de la era medieval.
Sin embargo, durante el siglo XVII, algunos escritores jesuitas afirmaron su existencia real, incluyendo a Cornelius Lapide, Antonio de Lorea y Athanasius Kircher, quienes argumentaron que las sirenas habrían nacido a bordo del arca de Noé.
En la cultura popular, al igual que muchas criaturas mitológicas, las sirenas son motivo de numerosos trabajos artísticos.
Sin embargo, durante el siglo XVII, algunos escritores jesuitas afirmaron su existencia real, incluyendo a Cornelius Lapide, Antonio de Lorea y Athanasius Kircher, quienes argumentaron que las sirenas habrían nacido a bordo del arca de Noé.
En la cultura popular, al igual que muchas criaturas mitológicas, las sirenas son motivo de numerosos trabajos artísticos.