FREILA: Las interpretaciones socio-antropológicas fueron introducidas...

Las interpretaciones socio-antropológicas fueron introducidas por el estudio de E. E. Evans-Pritchard de la ‘brujería’ entre los Azande. Según este estudio, las acusaciones de brujería eran vistas como un medio para explicar las desgracias humanas y regular los conflictos de la comunidad, ya que se culpaba a alguien dentro de la comunidad de las calamidades que ocurrían. Este modelo identifica una red de relaciones funcionales entre calefactor, embrujado, maldito, bruja, identificador y sanador. Aquellos individuos que pudieran realizar conscientemente o no algún acto ‘mágico’ (positivo o negativo) solían ser tildados de ‘hechiceros’ más que de ‘brujas’. La cuestión de si la persona acusada llevaba a cabo tales actos por voluntad propia o no, generalmente era irrelevante.