FREILA: Entra un señor, con el ceño fruncido, al Registro Civil....

Entra un señor, con el ceño fruncido, al Registro Civil.
- ¡Atiéndanme rápido! ¿Es que no trabaja nadie aquí?
- Sí, buenos días. ¿Qué desea?
- ¡Vengo a registrar a mi hijo recién nacido, joder! ¿Está claro?
- Sí, naturalmente.
- ¡Pues venga! ¡Ya va siendo hora!
- A ver, ¿está empadronado?
- ¡No! ¡Es mi carácter!