FREILA: Sin embargo el piso daba la impresión de que había...

Sin embargo el piso daba la impresión de que había sido vaciado. No había objetos de valor, sólo aquellas cantidades en dinero en la desierta casa, con lo que el misterio se hizo mayor. No se hallaron libros de contabilidad ni documento alguno.

D. Saturnino Iruega declaró ante el Juez que durante los meses que venía funcionando la Oficina de la Caja de Imposiciones había entregado a Doña Baldomera la suma de 22.000.000 de reales (unos 12.000.000 de pesetas) lo que era una elevada cifra para aquellos tiempos. D. Saturnino declaró también que una tercera parte había sido entregada a los impositores en concepto de intereses.