Como apuntamos más arriba, las colas de clientes eran cada vez más largas, de manera que Doña Baldomera tuvo que mudarse de casa, alquilando un piso mayor en las calle de La Paja.
Una razón social, Oliveira y Compañía quiso fundar un negocio como el de Doña Baldomera y se puso en contacto con ella, pero la inteligente dama no quiso revelar su "secreto".
Una razón social, Oliveira y Compañía quiso fundar un negocio como el de Doña Baldomera y se puso en contacto con ella, pero la inteligente dama no quiso revelar su "secreto".