FREILA: Creemos que ha habido una causa natural y evidente...

Creemos que ha habido una causa natural y evidente de los síntomas que ha sufrido la joven en cuestión: el abuso, el exceso de alimentos bastaban para causar la indigestión y por un resultado bastante frecuente en las mujeres preñadas, la indigestión lleva tras sí las convulsiones y la muerte".

El informe está fechado en París, a 20 de marzo de 1808 y lo firman BAUDELOQUE y CHAUSSIER. Como resultado de él, el jurado declaró inocente a LAVALLEY. El hallazgo de este proceso entre las causas más célebres de Francia, reafirma la idea de que algo similar pudo ocurrir en el caso de Pelegrina Montuis, con la diferencia de que en ésta sí había intencionalidad aunque la sustancia empleada no fuera la responsable de la muerte. Por ello fue condenada a la última pena, aunque el polvo de vidrio no fuera la causa de la muerte de su marido sino otra diferente, posiblemente natural. Pero en el caso de Pelegrina Montuis no hubo un BAUDELOQUE y un CHAUSSIER que negaran la posibilidad de que el vidrio molido fuera capaz de matar.