FREILA: Pero como podrían estos ejemplos parecer ajenos del...

Pero como podrían estos ejemplos parecer ajenos del caso particular que nos ocupa, nos limitaremos a presentar algunos hechos propios a manifestar, que el vidrio en polvo más o menos fino, no puede ser considerado como un veneno. COLUMBUS cuenta extensamente la historia de un llamado Lázaro, muy conocido en Venecia y Ferrara, que comía vidrio. AMATUS LUSITANUS dice haber visto en Ferrara cierto goloso, al que llamaban "el avestruz", porque comía vidrio. P. BOREL médico de Castres hace también mención de un hombre que tragaba impunemente pedazos de vidrio bastante considerables para dañarle la boca y hacerle sangre. Yo he visto a menudo, dice HENRI-QUE DE HEER algunos hombres que después de haber vaciado su vaso, lo rompían, lo mascaban, lo tragaban y no por eso morían (non ideo moriebantur). GUILLERMO FABRI llamado comúnmente HILDANUS, dice haber conocido tres hombres, quienes en un banquete y únicamente por una calaverada, rompieron con sus dientes diferentes vasos, los tragaron y los tragaron con tal voracidad que su boca se llenó de sangre y no obstante no sintieron ningún funesto resultado.