FREILA: "Para no dejar duda alguna sobre este punto, consultemos...

"Para no dejar duda alguna sobre este punto, consultemos la experiencia y las observaciones de todos los tiempos. En primer lugar GARCÍAS AB HORTO, el cual ha vivido mucho tiempo en Goa, cuenta que muchos criados, para robar los diamantes, los tragaban sin dificultad y que después sabían encontrarlos. HOTTINGER habla de un artesano que por inadvertencia tragó un diamante del tamaño de una lenteja y lo evacuó al tercer día sin haber sufrido accidente alguno. Y según relación de CARDAN, un joyero había hecho tomar diferentes veces a un hombre diamantes en polvo o en trozos pequeños y dice que le hizo el mismo efecto que si hubiese comido pan.