El hecho de que hubiese llegado a oídos de Pelegrina que el polvo de cristal era nocivo parece dar a entender que habían existido precedentes parecidos o similares a éste. A pesar de nuestra insistente búsqueda y las preguntas hechas a otros colegas de medicina legal no hemos hallado otros casos en la casuística española. Recurriendo a fuentes antiguas, en el tomo III del "Tratado de Medicina Legal" de MATEO ORFILA (4. a ed. traducida por el Dr. E. Ataide) en las últimas páginas, 478 y 479, hay una observación del fundador de la toxicología que se pregunta: " ¿Son venenosos el vidrio y el esmalte en polvo?" contestando seguidamente: