Las escenas de juicio muestran a un monstruo femenino, llamado "devorador"o "devorador de los muertos", su función era engullir a quienes fracasaban en la prueba. Las escenas en las paredes de las tumbas eran partes de la provisión o viático para la vida después de la muerte, así lo relata el "Libro de los muertos"que además contenía una serie de normas para alcanzar la vida de ultratumba, en las que se contemplaba la manutención del cuerpo incorrupto. Esta creencia origina la compleja técnica de embalsamar los cadáveres: Momias y la construcción de grandes tumbas para que pudieran seguir viviendo en el más allá. Los enterramientos contenían gran variedad de bienes materiales, incluida en los 1° tiempos grandes cantidades de alimentos, estatuas que podían ser habituadas por el "alma" del difunto y la momia cuidadosamente envuelta, protegida por numerosos amuletos (hasta 400 figuras shawabty) colocada en un ataúd o un nido de ataúdes y que mágicamente era conducida a la vida mediante el rito de "la apertura de la boca".
Muchos de los objetos de las tumbas repetían el motivo del renacimiento en forma simbólica.
El énfasis en las creencias fue cambiando, pero pocas desaparecieron.
Muchos de los objetos de las tumbas repetían el motivo del renacimiento en forma simbólica.
El énfasis en las creencias fue cambiando, pero pocas desaparecieron.