FREILA: Ni el hombre ni el faraón pueden "amar"a un dios, sino...

Ni el hombre ni el faraón pueden "amar"a un dios, sino únicamente "respetarlo", "adorarlo"o "darle gracias". El "temor"significa la capacidad de levantarlo y "amor"la facultad de inspirarlo.
El fin del culto es mantener e intensificar la orden establecida del mundo. El culto lo practicaba toda una jerarquía de sacerdotes. Solo los sacerdotes podían entrar en el santuario, el pueblo no incumbía. El dios abandonaba el templo solo en algunas festividades, la imagen cultica se mantenía oculta en una capilla que era transportada sobre una barca simbólica, de manera que se conocía la presencia del dios, pero no se le veía. El culto oficial era algo irrelevante para las personas particulares.
Para satisfacer sus necesidades religiosas acudían a otros sitios como los templos principales y muchos santuarios locales en honor de las divinidades menores.
El pueblo acudía a esos santuarios, y en ellos oraban, presentaban sus ofrendas o depositaban sus consultas oraculares. Existían también centros de peregrinación, como abydos, y saqqara, la gente visitaba los santuarios cada día, o posiblemente rezaba en su casa.