Llega el pequeño catalán jadeando y sudando donde el papá y le dice orgulloso:
- ¡Papá, papá, felicíteme!... ¡Me vine caminando detrás del bus, me ahorre 1 Euro del pasaje!
- ¡Pero qué bruto! ¡Si te hubieras venido detrás de un taxi te ahorras 10!
- ¡Papá, papá, felicíteme!... ¡Me vine caminando detrás del bus, me ahorre 1 Euro del pasaje!
- ¡Pero qué bruto! ¡Si te hubieras venido detrás de un taxi te ahorras 10!