Mediante esta teoría, que se conoce como fenómenos latentes (ts'ang hsiang), se explican las diversas funciones corporales. La sucesión de las estaciones y los cambios del tiempo pueden influir sobre el cuerpo humano. Los elementos que mayor efecto producen son el viento (feng), el frío (han), el calor (shu), la humedad (shih), la sequedad (tsao) y el calor interno (huo, "fuego"). Las alteraciones excesivas o fuera de lo habitual del tiempo atmosférico perjudican al organismo y se conocen como los "seis factores externos de origen de la enfermedad" (liu yin). Por otra parte, si se producen alteraciones extremas del estado de ánimo del individuo como alegría (hsi), cólera (nu), preocupación (yu), tristeza (szu), aflicción (pei), temor (k'ung) y sorpresa (ching), la salud puede también resentirse. Estos sentimientos son denominados "las siete emociones" (c'i ch'ing). En la medicina china, los seis factores externos de origen de la enfermedad, junto con las siete emociones, constituyen la base teórica de la patología de las enfermedades. Estos modelos teóricos, unidos a la teoría de los fenómenos latentes se emplean en el análisis de la constitución del paciente y de sus enfermedades, así como para diagnosticar la naturaleza exacta de su pérdida de equilibrio físico y psíquico.
Aparte de las medicinas, otra forma de tratamiento empleada con frecuencia en la medicina china es la acupuntura. Su historia se remonta a épocas anteriores a la aparición de la escritura china, pero no alcanzó su pleno desarrollo hasta después de la dinastía Han. Su fundamento teórico consiste en la regulación del c'hi, o flujo de energía vital. El c'hi fluye por el cuerpo a través del sistema de canales principales y secundarios (ching luo). En ciertos puntos de estos canales, se pueden situar agujas de acupuntura o quemar artemisa china (ai ts'ao) mediante moxibustión, con el fin de resolver los desequilibrios en el flujo de c'hi y concentrar la capacidad autocurativa del organismo en los lugares adecuados. En 1980, la Organización Mundial de la Salud hizo pública una lista de 43 tipos de patologías sobre las que resultaba efectivo un tratamiento de acupuntura. Hace tiempo que el uso de la acupuntura como anestesia en procesos quirúrgicos o para el parto sin dolor dejó de ser una novedad.
Aparte de las medicinas, otra forma de tratamiento empleada con frecuencia en la medicina china es la acupuntura. Su historia se remonta a épocas anteriores a la aparición de la escritura china, pero no alcanzó su pleno desarrollo hasta después de la dinastía Han. Su fundamento teórico consiste en la regulación del c'hi, o flujo de energía vital. El c'hi fluye por el cuerpo a través del sistema de canales principales y secundarios (ching luo). En ciertos puntos de estos canales, se pueden situar agujas de acupuntura o quemar artemisa china (ai ts'ao) mediante moxibustión, con el fin de resolver los desequilibrios en el flujo de c'hi y concentrar la capacidad autocurativa del organismo en los lugares adecuados. En 1980, la Organización Mundial de la Salud hizo pública una lista de 43 tipos de patologías sobre las que resultaba efectivo un tratamiento de acupuntura. Hace tiempo que el uso de la acupuntura como anestesia en procesos quirúrgicos o para el parto sin dolor dejó de ser una novedad.