* Sellos:
En el estilo propio de los sellos, los trazos, tanto horizontales como verticales, son delgados, uniformes, enérgicos y tienden a terminar en punta. El momento de máximo desarrollo de este estilo coincidió con la dinastía Ch'in (221-207 a. de C.), época en la que se dieron dos variedades principales: Ta Chuan (estilo mayor) y Hsiao Chuan (Estilo menor). Quedan numerosas muestras del estilo mayor en inscripciones realizadas sobre piedra en forma de tambor (shih kuwen) y vasijas de bronce como las Ch'in Kung Kuei. El estilo menor se caracteriza por sus formas sinuosas, estilizadas, cuidadas y enérgicas, en contraste con el estilo mayor, menos refinado. Li Szu, estacado ministro de la dinastía Ch'in, legó a la posteridad la inscripción de la piedra de Tai Shan que constituye un modelo inigualado del estilo menor de escritura de sellos.
La escritura normal, K'ai Shu, se desarrolló durante la dinastía Han (206 a. C. a 220 d. C.), tomando como modelo la escritura administrativa. Su nombre actual es "escritura normalizada" (cheng k'ai) Al ser más cómoda que la escritura administrativa, se convirtió en la escritura habitual para las necesidades cotidianas. Su momento culminante llegó en época de la dinastía T'ang (618 a 907). Hubo destacados calígrafos, como Yen Chen-ch'ing (705 a 785), que crearon sus propias escuelas de escritura normalizada con trazos enérgicos y definidos y que dejaron una huella duradera en la historia de la caligrafía china.
La escritura rápida ocupa una posición intermedia entre la escritura normalizada y la cursiva. No es tan angulosa como la grafía administrativa ni tan redondeada como la escritura de sellos. Quizás la mejor forma de describirla sería como variante de la escritura regularizada. Toma su nombre de la rapidez de su ejecución. Su desarrollo suele atribuirse a Liu Teh-sheng de la dinastía Han oriental.
Existen múltiples variedades de la escritura cursiva o "de hierba", algunas de las cuales son combinaciones con otros estilos, como por ejemplo la cursiva de sellos y la escritura administrativa. Existe también una "cursiva informal" (k'uang ts'ao). Los rasgos comunes a la s diversas variedades son: estructura simplificada, trazos unidos, líneas realizadas apresuradamente y con soltura, y escasa legibilidad. Existe un proverbio chino que es el que mejor expresa la belleza de este tipo de letra:
La escritura se detiene pero el significado continúa. Se abandona el pincel, pero su poder es inagotable". De los cinco estilos de escritura china, la cursiva es la que más se aproxima al arte abstracto. Entre los calígrafos que más han destacado en el terreno de la cursiva a lo largo de la historia, que lograron ordenar el caos aparente de esta forma de escritura, y que fundaron sus propias escuelas, figuran Wang Hsien-chih de la dinastía Chin oriental y huai Su (725-785) de la dinastía T'ang. Entre los contemporáneos, Yu Yu-jen (1879-1964).
La caligrafía china no es tal sólo un instrumento práctico de la vida cotidiana sino que está integrada, junto con la pintura, en una de las tendencias más significativas de la historia del arte chino.
En el estilo propio de los sellos, los trazos, tanto horizontales como verticales, son delgados, uniformes, enérgicos y tienden a terminar en punta. El momento de máximo desarrollo de este estilo coincidió con la dinastía Ch'in (221-207 a. de C.), época en la que se dieron dos variedades principales: Ta Chuan (estilo mayor) y Hsiao Chuan (Estilo menor). Quedan numerosas muestras del estilo mayor en inscripciones realizadas sobre piedra en forma de tambor (shih kuwen) y vasijas de bronce como las Ch'in Kung Kuei. El estilo menor se caracteriza por sus formas sinuosas, estilizadas, cuidadas y enérgicas, en contraste con el estilo mayor, menos refinado. Li Szu, estacado ministro de la dinastía Ch'in, legó a la posteridad la inscripción de la piedra de Tai Shan que constituye un modelo inigualado del estilo menor de escritura de sellos.
La escritura normal, K'ai Shu, se desarrolló durante la dinastía Han (206 a. C. a 220 d. C.), tomando como modelo la escritura administrativa. Su nombre actual es "escritura normalizada" (cheng k'ai) Al ser más cómoda que la escritura administrativa, se convirtió en la escritura habitual para las necesidades cotidianas. Su momento culminante llegó en época de la dinastía T'ang (618 a 907). Hubo destacados calígrafos, como Yen Chen-ch'ing (705 a 785), que crearon sus propias escuelas de escritura normalizada con trazos enérgicos y definidos y que dejaron una huella duradera en la historia de la caligrafía china.
La escritura rápida ocupa una posición intermedia entre la escritura normalizada y la cursiva. No es tan angulosa como la grafía administrativa ni tan redondeada como la escritura de sellos. Quizás la mejor forma de describirla sería como variante de la escritura regularizada. Toma su nombre de la rapidez de su ejecución. Su desarrollo suele atribuirse a Liu Teh-sheng de la dinastía Han oriental.
Existen múltiples variedades de la escritura cursiva o "de hierba", algunas de las cuales son combinaciones con otros estilos, como por ejemplo la cursiva de sellos y la escritura administrativa. Existe también una "cursiva informal" (k'uang ts'ao). Los rasgos comunes a la s diversas variedades son: estructura simplificada, trazos unidos, líneas realizadas apresuradamente y con soltura, y escasa legibilidad. Existe un proverbio chino que es el que mejor expresa la belleza de este tipo de letra:
La escritura se detiene pero el significado continúa. Se abandona el pincel, pero su poder es inagotable". De los cinco estilos de escritura china, la cursiva es la que más se aproxima al arte abstracto. Entre los calígrafos que más han destacado en el terreno de la cursiva a lo largo de la historia, que lograron ordenar el caos aparente de esta forma de escritura, y que fundaron sus propias escuelas, figuran Wang Hsien-chih de la dinastía Chin oriental y huai Su (725-785) de la dinastía T'ang. Entre los contemporáneos, Yu Yu-jen (1879-1964).
La caligrafía china no es tal sólo un instrumento práctico de la vida cotidiana sino que está integrada, junto con la pintura, en una de las tendencias más significativas de la historia del arte chino.