Entra en contradicción con los sistemas existentes que de una escritura alfabética surgiera una escritura semisilábica (por ejemplo la tartésica). Pero hoy por hoy no se conoce ningún documento de escrituras únicamente silábico. Con un origen histórico podemos encontrar ese dato. Es posible relacionar la escritura lineal b con la escritura tartésica ya que pudo conocerse un sistema silábico por influencias micénicas, como otro elemento más de influencia (Montoro). Posteriormente este sistema silábico se mezclaría con la escritura fenicia (alfabética) y de ahí que surgiera esa escritura semisilábica. Los filólogos defienden el origen en el alfabeto fenicio.