Una evolución más es la desaparición de cualquier figura u objeto y aparecen totalmente escritas. Lo característico es que aparezcan grabadas en la parte superior y en la inferior se encuentren lisas, aunque algunas de ellas aparecen prácticamente en su totalidad inscritas o grabadas, ya que también se usaban algunas como losas para cubrir las tumbas. La mayoría de estas estelas están documentadas en Portugal. Casi todas aparecen en necrópolis portuguesas de la 1ª Edad del hierro, fechables entre los siglos VII y V a. C. y por lo tanto, pertenecerían al periodo orientalizante. Por el momento tenemos una información muy parca para fijar el origen de la escritura tartésica. Los contextos arqueológicos dan un contexto anterior, pero ¿qué escritura anterior pudo influir?. Se defiende la existencia de un sistema de escritura exclusivamente silábico.