Es muy difícil distinguir las producciones que aparecen en la Península y las que son fruto de las importaciones fenicias. Se confunden tanto las imitaciones de orfebres indígenas, la producción de orfebres fenicios coloniales o la importación. Cuando estamos ante una producción colonial o indígena, en sus joyas a veces encontramos un cierto gusto autóctono. En este campo se va avanzando gracias a los análisis metalográficos.