Un segundo tipo lo tenemos constatado en SETECILLA. Aquí se produce un cambio. A parte de tener tumbas exactamente iguales, es la primera vez que el foso es sustituido por una cámara funeraria, de planta rectangular o cuadrangular, y de mampostería. El sistema de cubrición es el mismo: túmulo. Se empieza a ver una diferenciación ajuares, unos ostetnosos con armas unos y con cerámicas y objeos sofisticados otros. Este tipo de tumba es de aportación fenicia. Las tumbas de cám, ara son muy normales en los enterrameintos fenicios. Serán precedentes de enterramientos en el mundo ibérico. Un tercer tipo es el que tiene planta funeraria de mampostería rectangular o cuadrangular, pero sin cubrición de túmulo (elemento indígena). Lo único que se diferencia de las fenicias es que éstas están hechas con cantería en lugar de mampostería. Un ejemplo de éste es la necrópolis de La Joya, donde comienza a utilizarse el rito de inhumación en lugar del de cremación. Ello se debe al aporte fenicio.