FREILA: Las ceremonias de iniciación marcaban la entrada de...

Las ceremonias de iniciación marcaban la entrada de los jóvenes a la vida adulta. Luego de estas ceremonias podían casarse y adquirir las responsabilidades de los adultos de su sexo. Los varones tenían que colocarse el tembetá, que era un adorno que se colcoaba en la parte baja del labio inferior. Debían un agujero con un palito de manera que pudieran colocar el tembetá. Se reunían varios hombres y candidatos y tomaban mucha chicha de maíz (bebida embriagante fermentada como la cerveza). A los jóvenes les servía para adormecerlos y soportar el dolor. Un especialista era el encargado de perforar con una aguja gruesa de madera la parte inferior del labio y colocaba el tembetá que era usado durante toda su vida. Se rezaba mientras duraba esta ceremonia para pedir que el tembetá protegiera a su dueño de la muerte. En realidad era un amuleto muy importante para ellos más que un adorno. Por este motivo se colocaba cerca de la boca, llugar de entrada de las fuerzas maléficas.