SUS VIVIENDAS:
Las más senciallas eran los paravientos confeccionadas con palos clavados incliandos y tapados con hojas de palmera y eran levantadas de manera temporaria para pasar la noche fuera de la aldea. Las casas de las aldeas eran muy grandes, tenían unos 50 metros de largo ya que eran habitadas por familias extensas y agrupaba a una unidad social llamada linaje o tevy. Podían vivir hasta 300 personas y luego de la conquista española fueron mermando hasta tener unos 60 habitantes.
Las casa tenían un armazón de palos y un techo a dos aguas alto cubierto con hojas de palmera y pasto. Las paredes eran de madera con una cubierta de barro. No tenía ventanas para hacer la casa más fresca para el calor y protegerla de los insectos. Varios tabiques dividían las habitaciones para cada familia.
Sus muebles consistían en banquitos de madera, hamacas para dormir. El fogón era el lugar para conversar, reunirse y dormir a su alrededor. Cada familia contaba con uno.
Las casas se agrupaban en aldeas, generalmente eran ocho, ordenadas alrededor de un plaza cuadrada donde ser reunían para celebrar sus ceremonias y fiestas. A su vez cada una estaba protegida con empalizadas y rodeadas de pozos con lanzas y palos afilados en su interior.
Las más senciallas eran los paravientos confeccionadas con palos clavados incliandos y tapados con hojas de palmera y eran levantadas de manera temporaria para pasar la noche fuera de la aldea. Las casas de las aldeas eran muy grandes, tenían unos 50 metros de largo ya que eran habitadas por familias extensas y agrupaba a una unidad social llamada linaje o tevy. Podían vivir hasta 300 personas y luego de la conquista española fueron mermando hasta tener unos 60 habitantes.
Las casa tenían un armazón de palos y un techo a dos aguas alto cubierto con hojas de palmera y pasto. Las paredes eran de madera con una cubierta de barro. No tenía ventanas para hacer la casa más fresca para el calor y protegerla de los insectos. Varios tabiques dividían las habitaciones para cada familia.
Sus muebles consistían en banquitos de madera, hamacas para dormir. El fogón era el lugar para conversar, reunirse y dormir a su alrededor. Cada familia contaba con uno.
Las casas se agrupaban en aldeas, generalmente eran ocho, ordenadas alrededor de un plaza cuadrada donde ser reunían para celebrar sus ceremonias y fiestas. A su vez cada una estaba protegida con empalizadas y rodeadas de pozos con lanzas y palos afilados en su interior.