La historia comienza con dos hermanos mellizos llamados Tupí y Guaraní. Estos hermanos se casaron pero sus esposas no se llevaban muy bien y peleaban todo el tiempo y no tuvieron más remedio que separarse. Cada uno comenzó un nuevo pueblo pero a pesar de pasar el tiempo siguen siendo muy parecidos en su lengua, en sus constumbres. Así cuentan los guaraníes sobre sus orígenes.