Rostros Falsos Estos seres sobrenaturales de los Iroquois eran cabezas voladoras sin cuerpo, con largos cabellos ondulantes y enormes ojos, que buscaban atemorizar a los incautos. Manifestados en máscaras talladas de árboles vivos por los Iroquois, los Rostros Falsos se usaban en los ritos de sanación celebrados por la Sociedad de los Rostros Falsos. Cada máscara tema su propia historia del origen y la más importante era la Vieja Nariz Rota cuyos rasgos torcidos surgieron cuando se atrevió a contestar la supremacía del Creador. A consecuencia de esta confrontación se dio a conocer como el Gran Médico destinado a vagar por la Tierra sanando a la gente. El poder de curación de todos los Rostros Falsos se adquiere y renueva por medio de los ritos de las Sociedad y la asociación ritual de las máscaras con el fuego sagrado, la tortuga y el Árbol Cósmico. Cuando no se utilizan su poder espiritual debe mantenerse vivo alimentándolos frecuentemente con tabaco.