La monumentalidad es un rasgo de la cultura material de la Costa Noroeste ejemplificada en los altísimos postes en frente de enormes casas entarimadas. Estas viviendas no sólo albergaban muchas familias sino que metafóricamente eran lo bastante grandes para contener el universo durante las ceremonias de invierno. La monumentalidad es también un rasgo en la descripción de los espíritus todopoderosos de la costa, incluidas esas amalgamas de formas naturales que llamamos «monstruos». Muchos de esos monstruos pueden tomar cualquier forma. A menudo proporcionan a los hombres una riqueza monumental, pero a veces son también la fuente de un miedo y un peligro casi inimaginables.