De la dependencia de la fotosíntesis de los factores luz y temperatura, se concluye que la fotosíntesis no es un proceso constante, se compone de un conjunto de reacciones fotoquímicas que dependen de la luz y de una serie de reacciones enzimáticas dependientes de la temperatura. Estas últimas se hacen evidentes en el estado de saturación de luz punto en el cual un aumento de la temperatura aumenta la intensidad fotosintética.
Con luz débil la temperatura no influye casi en la fotosíntesis, es decir solo el sistema de reacciones fotoquímicas es activo o sea, este complejo es indiferente a la temperatura.
Con luz débil la temperatura no influye casi en la fotosíntesis, es decir solo el sistema de reacciones fotoquímicas es activo o sea, este complejo es indiferente a la temperatura.