Las reglas del respeto Los cazadores Koyukon evitaban señalar a los animales porque era una falta de respeto «como señalar o mirar a un extranjero». Cuando hablaban de ellos escogían las palabras con mucho cuidado y evitaban las charlas jactanciosas sobre sus proezas en la caza. Los osos eran tan poderosos que nunca se referían a ellos directamente. Así, la caza suponía mucho más que simplemente rastrear y matar a un animal. Había tabúes relacionados con cada aspecto de ella: las armas y el equipo usado, el acercamiento a los animales, el tratamiento del alimento que suministraban. Casi todos estaban diseñados para propiciar los espíritus de los animales y para asegurar que la caza fuera abundante en el futuro. También se opinaba que los animales merecían, por lo que daban, todo ese respeto y cuidado.